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martes, 13 de julio de 2010

Una Cleopatra a la altura

Las 'cleopatras' Liz Taylor y Monica Bellucci junto a Angelina Jolie.
Las 'cleopatras' Liz Taylor y Monica Bellucci junto a Angelina Jolie. | EL MUNDO
  • La actriz está decidida a ponerse en la piel de la reina de Egipto
n la nueva Cleopatra. Lo ha confirmado la propia actriz quien ha señalado que si la historia es buena y pueden hacer "algo original" y con calidad, no dudará en meterse en la piel de la emperatriz egipcia.
En declaraciones a la MTV, Jolie, que está a punto de estrenar 'Salt' en
Estados Unidos, ha confirmado que estaba involucrada en el nuevo biopic sobre Cleopatra, basado en la biografía escrita por Stacy Schiff. "Creo que podemos acertar con el guión y contar su verdadera historia, hay mucho sobre ella que no se ha contado todavía", ha señalado Jolie quien además ha asegurado que si pueden hacer "algo original" estará en la película.
En todo caso, el proyecto está todavía germinando ya que, según advirtió la propia Angelina, todavía no tiene ni siquiera un director asignado. Lo que parece evidente es que a Jolie no le han disuadido las críticas que algunos líderes de opinión de la comunidad negra estadounidense lanzaron contra ella cuando se enteraron que podría ser la próxima Cleopatra. Su pecado: ser demasiado blanca.
La última actriz en dar vida a la emperatriz fue la italiana Monica Bellucci en 'Astérix & Obélix: Mision Cleopatra' (2002). Anteriormente otras tres 'Cleopatras blancas' llegaron a la gran pantalla: en 1934 Claudette Colbert, en 1945 Vivien Leigh y en 1963 Elizabeth Taylor, sin duda alguna la más célebre y aplaudida de todas. Taylor bordó el papel en un film dirigido por Joseph L. Mankiewicz hasta tal punto que generaciones enteras han asociado la imagen de la emperatriz a la de la intérprete londinense.

miércoles, 2 de junio de 2010

Un amor horroroso, sí, pero un amor verdadero

  • La actriz cede la correspondencia amorosa de su dos veces marido a un libro
  • Su relación es el modelo clásico de 'amour fou' hollywoodiense
Liz y Richard, qué más da lo que pase... Él se casó cinco veces, tuvo tres hijos, confesó que no estaba muy seguro de ser homosexual o heterosexual o bisexual o qué diablos, bebió como un cosaco, se saltó el funeral de su padre por puro rencor, dejó a su hermano inválido para toda la vida en un accidente, le echó los tejos a todas las actrices que compartieron escenario con él (puede que a algunos actores, también), escribió que Churchill estaba loco, se proclamó comunista y, pese a esto último, murió en Suiza como un señor. Y ella... ella es Liz Taylor, no hay mucho más que decir.


El amor de la Taylor y Richard Burton es, probablemente, el más ruidoso, turbulento, autodestructivo y delirante de la historia de Hollywood. Tuvo su reflejo en una película de aúpa, '¿Quién teme a Virginia Wolf?' (otra de amores horrorosos con la pareja en los papeles protagonistas) y, ahora, un corolario no del todo digno pero, ay, de lo más jugoso: el epistolario amoroso de Richard Burton y Liz Taylor va a salir a la luz.
Decisión de Taylor, de 78 añosque publicará los testimonios de su relación en el libro 'Furious Love: Elizabeth Taylor, Richard Burton, and the marriage of the century' (Amor furioso: Elizabeth Taylor, Richard Burton y el amor del siglo'), que se publicará en EE UU el próximo 15 de junio.
Algunos fragmentos, sin embargo, fueron publicados en el nuevo número de la revista 'Vanity Fair': "Tú eres probablemente la mejor actriz del mundo, lo que junto a tu extraordinaria belleza te hace única", escribió Burton, enamorado. Sin embargo, para Taylor hay una carta que no tiene precio. La despedida que Richard le envió que escribió poco antes de su muerte, en 1984, desde Suiza. Es la carta que todavía la guarda al lado de su cama.
La pareja comenzó su romance en Roma en 1962 durante el rodaje de 'Cleopatra'. Como los dos ya estaban casados cuando se conocieron, hasta el Vaticano criticó la relación. Hubo divorcios y boda en Montreal, convivencia, desencanto, broncas monumentales, borracheras espantosas y otro divorcio. Y otra boda, en Botswana. El primer matrimonio entre Taylor y Burton duró casi 10 años, entre 1964 y 1974. 16 meses después del divorcio, Burton y Taylor se volvieron a casar en 1975, aunque en esa ocasión la pareja sólo duró hasta julio del año siguiente.